Fisioterapia Suelo Pélvico

Embarazo y maternidad

Durante el embarazo, el cuerpo cambia y se prepara para el crecimiento de un bebé. Los huesos pélvicos se separan y abren según va creciendo el bebé y el centro de gravedad varía su posición habitual por el crecimiento de la tripa. Es por ello, que es frecuente sufrir dolor pélvico y lumbar durante el embarazo.  La fisioterapia, nos puede ayudar en este sentido a aliviar los dolores provocados por el embarazo. Por otro lado, la fisioterapia, también está enfocada a la preparación del canal vaginal para el parto.

¿Qué hace un fisioterapeuta de suelo pélvico durante el embarazo?

  • Entrenamiento del suelo pélvico en caso de incontinencia durante el embarazo.
  • Masaje perineal para preparar el canal vaginal de cara al parto.
  • Ejercicios de suelo pélvico para prevenir prolapsos e incontinencia postparto.
  • Ayudar a la mamá y su pareja a entender las mejores posturas de cara al parto, así como enseñaros posturas de alivio para el proceso de dilatación.

Alivio del dolor pélvico y lumbar provocado por el embarazo.

Recuperación postparto

Después del parto, el cuerpo necesita tiempo y un estímulo adecuado para recuperarse. Muchas mujeres experimentan debilidad pélvica, prolapsos leves, incontinencia o diástasis abdominal.

La fisioterapia postparto está indicada en todas las mujeres, tanto si han tenido un parto vaginal como si ha sido por cesárea. Aunque la recuperación tiene un mejor pronóstico cuanto más cerca de la fecha del parto se inicie el tratamiento, nunca es tarde para recuperar las secuelas derivadas del embarazo y/o parto. Según cada caso, el tratamiento puede variar, pero siempre será beneficioso realizar una recuperación post parto.

Siempre recomendamos realizar una valoración postparto transcurridos los 40 días tras un parto vaginal y 8 semanas en caso de parto por cesárea.

Nuestro programa posparto combina una reeducación abdominal profunda y el fortalecimiento del suelo pélvico. ¿Cómo?:

    • Con una valoración global: exploración del periné, del tono, control de contracciones, diástasis abdominal medida mediante ecografía y control del suelo pélvico en diferentes posiciones.
    • Entrenamiento progresivo: comenzamos con contracciones suaves, coordinación respiratoria, activación de la musculatura profunda (transverso) y control postural. Se busca un retorno a la actividad bajo supervisión
    • Técnicas complementarias: biofeedback, electroestimulación (cuando el tono es muy bajo), técnicas de conciencia corporal, liberación miofascial abdominal y perineal
    • Control de diástasis abdominal: ejercicios específicos adaptados (evitando presiones excesivas), trabajo de musculatura profunda, progresión paulatina.

Reeducación abdominal y suelo pélvico

La reeducación abdominal y del suelo pélvico es un conjunto de técnicas terapéuticas destinadas a fortalecer y coordinar los músculos que forman el suelo pélvico y la pared abdominal, encargados de mantener la estabilidad abdominopélvica y que sostiene órganos como la vejiga, el útero/próstata y el recto.

Desde la fisioterapia del suelo pélvico es importante aclarar que las disfunciones de esta musculatura no aparecen exclusivamente tras el embarazo o el parto. El suelo pélvico es un sistema que trabaja en coordinación con la respiración, la postura y la musculatura abdominal profunda. Cualquier alteración en estas funciones puede generar desequilibrios, independientemente de si la persona ha tenido hijos.

Factores como el estreñimiento crónico, los esfuerzos repetidos, la técnica inadecuada al levantar cargas, los deportes de impacto o la hiperpresión abdominal sostenida pueden provocar tanto debilidad como exceso de tensión en la musculatura pélvica. Del mismo modo, las alteraciones hormonales, la tose crónica, ciertas cirugías, o patrones respiratorios disfuncionales también pueden comprometer su eficiencia.

En Fisioterapia Elena Masaguer, podemos observar síntomas como incontinencia, urgencia miccional, dificultad para activar la musculatura profunda, dolor pélvico o lumbar, y alteraciones en la estabilidad lumbopélvica sin que exista un antecedente obstétrico.

Dolor pélvico

El dolor pélvico es una percepción anormal de dolor proveniente de los órganos pélvicos, estructuras musculoesqueléticas o nerviosas de la pelvis.

El dolor pélvico puede tener muchas causas: disfunciones miofasciales, hipertonía del suelo pélvico, alteraciones articulares sacroilíacas o lumbares, adherencias cicatriciales (por episiotomía, cesárea), endometriosis, prolapso moderado, o cirugías. La musculatura del suelo pélvico puede permanecer contraída, sensibilizada o con puntos gatillo que generan dolor local, irradiado o dispareunia (dolor con las relaciones sexuales).

Abordamos el dolor pélvico desde la terapia manual (liberación miofascial, movilización perineal, técnicas de punto gatillo), entrenamiento de relajación muscular, reprogramación del patrón de activación del suelo pélvico, técnicas de suelo pélvico en relajación, estiramientos globales y ejercicios controlados. Y en contextos específicos, aplicamos tecnologías como diatermia para el alivio del dolor y la revascularización de la zona.

 

Diástasis abdominal

La diástasis abdominal consiste en la separación de los músculos rectos del abdomen, frecuente en el postparto. Si no se corrige adecuadamente, puede persistir y generar inestabilidad, dolor lumbar, disfunciones de suelo pélvico o estética abdominal alterada.

No toda diástasis necesita cirugía. En muchos casos, con un programa supervisado de fisioterapia, se puede mejorar y corregir la separación y la funcionalidad muscular.

Desde Fisioterapia Elena Masaguer, realizamos una supervisión ecográfica de la diástasis con el fin de controlar adecuadamente la evolución.

El abordaje fisioterapéutico es la primera línea de tratamiento y ofrece:

  • Ejercicios de core profundo y transverso del abdomen
  • Control de la presión intraabdominal
  • Reeducación postural y de la zona lumbopélvica

Incontinencia urinaria femenina

La incontinencia urinaria femenina es una de las alteraciones más prevalentes y afecta la calidad de vida y la confianza.

En mujeres, el embarazo, parto, menopausia, cirugía ginecológica, aumento de presión intraabdominal y el envejecimiento pueden debilitar el suelo pélvico y el mecanismo esfinteriano.

La evidencia científica avala que el entrenamiento del suelo pélvico reduce significativamente la incidencia de incontinencia urinaria:

  • Los métodos eficaces incluyen contracciones guiadas, biofeedback, electroestimulación, reeducación del control voluntario y mejora de la sincronía entre respiración, diafragma y periné.
  • En casos de incontinencia urinaria de urgencia, podemos combinar este tratamiento con técnicas de estimulación neuromoduladora (neuromodulación del nervio tibial posterior).
  • Por otro lado, el sistema súper inductivo también ha demostrado tener eficacia en la incontinencia urinaria.

Vaginismo y disfunciones sexuales pélvicas

El vaginismo (contracciones involuntarias del suelo pélvico que dificultan el coito) u otras disfunciones sexuales de origen pélvico (dolor con la penetración, espasmos o hipertonía) afectan la calidad de vida y la intimidad de muchas personas.

El tratamiento integral incorpora tanto la dimensión muscular como la psicoemocional, trabajando en un entorno de confianza y discreción. Cómo lo tratamos:

  • Valoración del tono, sensibilidad y coordinación del suelo pélvico
  • Terapia manual perineal, desensibilización progresiva, técnicas de relajación y respiración
  • Biofeedback para identificar y controlar la contracción involuntaria
  • Técnicas de terapia miofascial, estiramientos suaves y movilización perineal
  • Educación sexual fisioterapéutica: progresión gradual, comunicación con la pareja, ejercicios terapéuticos adaptados.
  • Diatermia para la relajación muscular.
  • Sistema súper inductivo para el alivio del dolor crónico.

Incontinencia urinaria masculina

Aunque es menos conocida, la incontinencia urinaria masculina puede presentarse tras una cirugía prostática, cáncer de próstata, hiperplasia benigna de próstata, alteraciones neurológicas o debilidad del suelo pélvico.

Las opciones terapéuticas incluyen:

  • Valoración pélvica masculina (tono, sensibilidad, control) y exploración del esfínter anal.
  • Ejercicios de contracción y relajación del suelo pélvico masculino (músculos elevadores del ano, esfínter uretral) con supervisión y completamente dirigidos.
  • Uso de diatermia y dispositivos de biofeedback si procede.
  • Sistema súper inductivo. Se utiliza para fortalecer los músculos del suelo pélvico (especialmente el músculo elevador del ano) y mejorar el control de la vejiga. Basado en el sillón de recuperación pélvica EMSELLA de BTL.
  • Reeducación funcional en actividades de esfuerzo (toser, levantar peso, saltar).
  • Educación postural, hábitos miccionales y control del transverso del abdomen.
  • Técnicas complementarias como la neuromodulación del tibial posterior muy eficaz en la incontinencia de urgencia.

La fisioterapia del suelo pélvico tiene respaldo como estrategia conservadora eficaz para muchos hombres con incontinencia leve o moderada.